Veruma · Guía de bienestar
La conexión entre el hígado y el corazón
La salud del hígado y del corazón comparte factores de riesgo. Entender esa relación ayuda a dar prioridad a los hábitos y controles que importan.
Factores compartidos. Hábitos que benefician a ambos.
¿Qué tienen en común?
La acumulación de grasa en el hígado se conoce como enfermedad del hígado graso; hoy también se utiliza el término enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD). La diabetes tipo 2, el exceso de peso y ciertos problemas de grasas en la sangre se relacionan con esta enfermedad.
El NIDDK señala que las personas con hígado graso pueden presentar complicaciones cardiovasculares. Esta asociación no significa que todas las personas con hígado graso tengan una enfermedad cardíaca, ni que un suplemento hepático pueda prevenirla.
Cuatro pasos prácticos para tu rutina
1. Elige una alimentación equilibrada
Incluye alimentos variados y limita las bebidas azucaradas. Si necesitas cambiar de peso, busca un plan adecuado para ti con un profesional.
2. Muévete con regularidad
La actividad física puede ser útil incluso sin pérdida de peso. Elige una actividad sostenible y ajusta la intensidad a tu estado de salud.
3. Revisa tus factores de riesgo
Habla con tu profesional sanitario sobre la presión arterial, el azúcar en sangre y el colesterol, especialmente si tienes diabetes o hígado graso.
4. Habla sobre el alcohol
Si tienes una enfermedad hepática, consulta qué límites o medidas de abstinencia son adecuados. No uses suplementos para compensar el consumo de alcohol.
¿Dónde encaja el cardo mariano?
El cardo mariano contiene silimarina y se utiliza en suplementos. Según el NCCIH, los estudios en personas con enfermedades hepáticas ofrecen resultados contradictorios o demasiado limitados para sacar conclusiones firmes. No es un tratamiento demostrado para enfermedades hepáticas o cardíacas.
Consulta antes de tomarlo si usas medicamentos, estás embarazada o amamantando, o tienes una enfermedad. Los productos herbales pueden interactuar con medicamentos.
No te guíes solo por cómo te sientes
El hígado graso suele tener pocos síntomas o ninguno. Sentirte bien no descarta un problema. Si tienes factores de riesgo, habla con tu profesional sanitario sobre la evaluación adecuada.
Fuentes y lecturas adicionales
- NIDDK — Definición y datos sobre el hígado graso
- NIDDK — Alimentación, dieta y nutrición
- NIDDK — Síntomas y causas
- NIDDK — Tratamiento y actividad física
- NCCIH — Cardo mariano: evidencia y seguridad
Esta guía ofrece información general y no sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional sanitario. Los suplementos no deben sustituir la atención médica.